Ski week con niños

May 14, 2019

 

Al momento de planear unas vacaciones de ski muchos padres de niños pequeños y, no tan pequeños, se cuestionan si es un buen plan y si sus hijos van a pasarlo bien. La realidad es que la nieve, como la arena, es uno de los elementos lúdicos que los chicos más disfrutan.

 

Mis hijos, Francesca y Nello, debutaron en la nieve cuando tenían 4 y 1 año respectivamente. Claro que Nello tuvo que esperar dos temporadas más para poder ingresar en la escuela de ski pero no por eso quedó afuera de la diversión.

En Argentina hay muchas opciones de centros de esquí, desde el Cerro Catedral en Bariloche, el más grande de Latinoamérica y el más popular de nuestro país, a los más chicos y menos conocidos como Batea Mahuida en Villa Pehuenia, Neuquén. Nosotros elegimos Chapelco, en San Martín de los Andes, porque nos parece un punto intermedio entre los dos extremos.

 

Siempre nos hospedamos en las cabañas El Refugio de Montaña ubicadas en el barrio Las Pendientes a 1.600 mts de altura rodeadas sólo de árboles nevados, aves autóctonas, algún que otro zorro y una vista del volcán Lanín que hace que me den ganas de quedarme a vivir ahí.

 

  

A diferencia de otros viajes, este tiene una rutina armada: llegamos al aeropuerto de San Martín donde ya nos está esperando Miguel, nuestro transportista, para llevarnos al supermercado y después dejarnos en la cabaña arriba en la montaña (como no nos movemos de ahí no necesitamos alquilar auto), luego de hacer el check in y dejar el equipaje, nos vamos a alquilar los equipos de ski para empezar al día siguiente temprano.

 

 

 

Los días luego se suceden en una calma total, amaneciendo a primera hora de la mañana, saliendo a esquiar, almorzando en la montaña disfrutando los andes en todo su esplendor, tomando un chocolate caliente por la tarde antes de volver a la cabaña a encender la chimenea y preparar una rica comida casera. Este es el único viaje que hacemos en familia donde me dan muchas ganas de cocinar, no me sucede en otro lado. En cuanto a los chicos, comienzan el día en la escuela de nieve y por la tarde esquían con nosotros. El viaje de ski tiene esa particularidad de tener tiempo para todo: tiempo para la soledad y estar con uno mismo mientras nos deslizamos por la montaña con el sonido de los esquíes contra la nieve que se asemejan a cuchillos afilándose, el viento y el sol (en el mejor de los casos) pegándonos en la cara, o lo que queda al descubierto. Tiempo para la pareja, ya que mientras los chicos están en la escuela, con Seba aprovechamos para almorzar solos y conversar con el mejor escenario del mundo a nuestros pies. Tiempo para la familia, cuando esquiamos juntos, hacemos muñecos y guerras de nieve, carreras de culipatín y muchos juegos de mesa en la cabaña.

 

 

Si la duda es si a tus hijos le va a gustar la nieve, la respuesta es: no conozco niño que no le haya gustado. Pero como cada chico es distinto, tenes que tener en cuenta que algunos se quedan sin problema en la escuelita y a otros les cuesta un poco más adaptarse. Los instructores están muy cancheros en el majeño de los chicos y las clases son muy lúdicas.

 

 

 

¿Qué no te puede faltar?

  • Buena ropa de nieve para vos y tus hijos. Yo generalmente compro Columbia o Northface. Los chicos se pueden sentar horas en la nieve y no se mojan. Para ellos en general elijo los enteritos que los mantienen abrigados y no les entra la nieve si se tiran a jugar en ella.

  • Botas de nieve o calzado impermeable. Con las bajas temperaturas es indispensable tener los pies secos.

  • Casco, guantes y Antiparras. El casco aunque no es obligatorio debería serlo, hace un par de años un esquiador me llevó por delante y cuando caí golpeé la cabeza fuerte contra la nieve. De no haber tenido casco seguramente me hubiesen tenido que llevar al hospital. Las antiparras también son un must, el reflejo del sol en la nieve puede ocasionar severas quemaduras en la córnea. Guantes al igual que las botas deben ser impermeables de lo contrario se mojan y congelan las manos.

  •  Aunque no sea la playa, protector solar: Lo repito, el reflejo del sol en la nieve causa quemaduras, también en la piel, como si fuese el Caribe. Si no querés volver con cara de mapache te sugiero que te protejas.

  • Medicamentos: cuando se viaja con niños es esencial llevar un antitérmico y cualquier otro medicamento que usen de forma regular. Si se alojan en la montaña, un olvido puede costar una pequeña fortuna en transporte además del tiempo que requiere llegar hasta una farmacia. Para los adultos, algún relajante muscular (siempre con prescripción médica) no está de más ya que en los primeros días de ski nos duelen músculos que no sabíamos que teníamos.

  • Equipo de ski / snowboard: Al igual que la ropa de nieve, estos equipos se alquilan en la base de los cerros o locales en el pueblo. Hay distintos precios dependiendo la calidad y categoría del equipamiento. La ropa de nieve la compramos pero los equipos los alquilamos.

  • Juegos de mesa: las cartas, libros para colorear, masas de colores, entre otros son un buen entretenimiento para las horas dentro de a cabaña. Si se hospedan en un hotel con sala de juegos no son tan necesarios.

  • Juegos en la nieve:  todos los años armamos un muñeco de nieve, lo decoramos con bufanda, gorro y nariz de zanahoria. También alquilamos culipatín y hacemos carreras en las pendientes nevadas. Los angelitos y las guerras de nieve nos hacen descostillar de risa.

 

¿Ya te animaste a hacer un viaje de ski con tus hijos?

 

 

 

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