2 días en la bella Toscana

December 4, 2018

Cuando visitamos La Toscana con Sebastián entendimos por qué hay tantas películas que transcurren en este lugar. Fue pisar algunos de sus tantos pueblos para caer rendidos a sus pies y fantasear con jubilarnos en alguna de esas casitas sobre colinas con vistas a prolijos viñedos, tomando un rico Chianti y comiendo prosciutto todo el día.

 

Durante un viaje que realizamos a Roma, Venecia y Florencia (sin niños esta vez, no nos juzguen…), decidimos dejar dos días para recorrer la Toscana, el primero teníamos planeado visitar San Romano, Pisa, Lucca y Montecatini para volver a pasar la noche en Firenze. San Romano es un pueblo chico y poco conocido pero lo que nos llevó ahí fueron las raíces de Seba, su abuelo había nacido ahí y la farmacia que había sido de su familia durante varias generaciones aún está allí. Nos costó un rato largo encontrarla ya que las coordenadas familiares no fueron del todo precisas, pero cuando llegamos pudimos entrar y recorrerla, conversar con los actuales dueños quienes nos mostraron viejas fotografías familiares que conservaban como parte de la historia del negocio. En la puerta de la casa, situada al lado, aún estaban, forjadas en hierro decorando una reja, las iniciales de Vincenzo Mannelli bisabuelo de mi marido.

 

Con toda la emoción a cuestas, partimos hacia Pisa, con la ilusión de ver esta obra arquitectónica que contra todo pronóstico aún sigue en pie. Pudimos subirla hasta el campanario y admirar las vistas de la ciudad desde la cima, aunque puede parecer extraño lo más complicado es bajarla, ya que la escalera en espiral y la inclinación que tiene la torre da la sensación de que tomaste varias copas de más y podes perder el equilibrio. Se pueden recorrer también los otros edificios de la plaza como la Catedral, el Baptisterio, el Camposanto y el Museo delle Sinopie. Aprovechen para sacarse todas esas fotos graciosas sosteniendo la torre, no tengan vergüenza, todos están haciendo lo mismo.

 

Cuando terminamos en Pisa emprendimos el camino a Lucca y llegamos cuando comenzaba a atardecer, merendamos en un cafecito de la Piazza dell’ Anfiteatro y luego nos perdimos por sus calles para encontrarnos sorpresivamente con la estatua de Giacomo Puccini en la Piazza Cittadella, fue algo inesperado para nosotros ya que no sabíamos que era originario de este lugar.

 

Entrada la noche, decidimos cumplir el recorrido e ir a cenar a Montecatini, un pueblo que tiene unas termas muy conocidas que obviamente estaban cerradas cuando llegamos. Subimos un largo camino por una ruta de montaña (con el auto obviamente) para llegar al al pueblo donde había unos restaurancitos muy acogedores. Las calles de piedra y la buena onda de la gente hicieron que fuera una cena inolvidable. La vista de día debe ser espectacular, a nosotros sin embargo nos tocó una noche de luna llena y se veían a lo lejos las luces de otros pueblos que salpicaban las negras montañas. Fue un recorrido de 190 km, que si bien es poco, duró todo el día porque nos tomamos el tiempo de saborear cada pueblo visitado.

 

 

 

El segundo día habíamos planeado recorrer San Giminiano, Volterra y Siena volviendo nuevamente a Florencia. El recorrido total eran unos 225 k.m. que en auto, con música italiana a todo volumen y con los paisajes campestres de cuento pasaron volando. Cuando llegamos a San Giminiano nos enamoramos locamente de este pueblo medieval con calles de piedra y tejados rojos. Amo trasladarme en el tiempo porque siempre digo que soy un alma vieja, los lugares con mucha historia me dan una mezcla de felicidad y melancolía terrible. En una de las plazas centrales nos tomamos un gelatto que sabía a una infancia feliz. Después de algunas fotos de rigor (no tantas en realidad, el blog estaba muy lejos todavía) partimos nuevamente por las rutas llenas de cipreses y viñedos hacia Volterra. Otro pueblo amurallado de ensueño y tal vez ahora un poco más famoso ya que allí se filmó parte de las películas de la saga Crepúsculo, los vampiros más terribles eran los Volturi (y vivían en Volterra, of course). Volterra me transportó sin escalas al medioevo pero asomándome fuera de sus murallas pude viajar un poco más en el tiempo ya que a sus pies se encuentran las ruinas de un teatro romano.

 

Dejamos atrás este increíble set de filmación histórico con rumbo a Siena, nuestro último destino. Queríamos conocer el lugar donde aún se corre el Palio de Siena, carrera de caballos de origen medieval, pero debo decir que nos quedamos con las ganas ya que ni bien pusimos un pie fuera del auto el cielo desprendió una cortina de agua que sólo nos permitió correr hacia la plaza principal, sentarnos en un café y esperar a que pasara la tormenta. Una hora y 2 capucchinos después, seguía lloviendo a mares y ya había caído la noche, decidimos que no era el día para conocer este lugar que tantos viajeros aman. Aún empapados, compramos dos pares de medias secas para evitar un resfrío, pusimos la calefacción del auto al máximo y emprendimos el camino de regreso a Florencia. Siena, nos veremos otra vez con un clima más benevolente, estoy segura.

 

¿Qué otros pueblos de la Toscana recomiendan visitar?

 

Info útil

 

Torre de Pisa

Ticket para subir: 18 euros

Horario: 9 a 19 hs.

Web: https://www.opapisa.it/

 

Termas de Montecatini

http://www.termemontecatini.it/

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